A esta hora se desarrolla una protesta del gremio de enfermería en Caracas, específicamente en la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que es una sede de la ONU en el país.
“Venimos a decirle a la Alta Comisionada que sentimos vergüenza que un gobierno que violenta los Derechos Humanos, hoy pretenda ser miembro del Comité de los Derechos Humanos de la ONU”, manifestó Ana Rosario Contreras, presidente del gremio de enfermeras de Venezuela desde el PNUD.
El sector salud sufre una grave crisis presupuestaria, pues a pesar de que el gobierno de Nicolás Maduro aprueba recursos en euros y en bolívares para la red de hospitales de la misión Barrio Adentro y los programas de salud del chavismo, el Ejecutivo no ha priorizado su cartera de recursos financieros, que todavía capta en euros con la venta de oro del BCV a Turquía, para inyectar presupuesto a la red de hospitales autónomos y la red de hospitales centrales en las principales ciudades del país, como Caracas, Maracaibo, Maracay, Valencia, Barcelona, San Cristóbal, entre otras.
“Las enfermeras y enfermeros en este país no tenemos para comer. No tenemos que acostumbrarnos a esto. Ya no comemos proteínas, en tal caso lo dejamos para los más pequeños”, expresó la enfermera Berta Sáenz, presente en la protesta.
Como salario base, el gremio de enfermería le exige al Gobierno nacional unos 400 dólares para su remuneración mensual. Sin embargo, esa solicitud no ha sido canalizada ni por el Ministerio de Salud ni directamente por el Ejecutivo de Nicolás Maduro, y esto luego de un aumento salarial irrisorio a Bs. 300.000 (16 dólares al mes).
Esa exigencia podría ser desatendida por las autoridades públicas en vista del déficit de recursos que tiene el Estado actualmente y la omisión política del Gobierno ante la precariedad de la crisis humanitaria del país, que el propio Maduro ha negado.
“Trabajamos sin insumos, sin medicamentos, y en condiciones decadentes de infraestructura”, dijo el enfermero Luis Pacheco.