Según una nota de Reuters, un borrador de la guía para el establecimiento del presupuesto anual de la petrolera estatal establece una serie de medidas de austeridad, que van desde la reducción de los viajes y gastos de representación hasta la suspensión de patrocinios culturales y deportivos, salvo que sean directamente autorizados por el presidente de la empresa, lo cual podría suponer que la Liga Venezolana de Béisbol Profesional respire aliviada.
Una fuente distinta a Reuters, confirma a Banca y Negocios este plan de recortes que aspira a reducir entre 45% y 50% los gastos administrativos, que se consideran muy abultados. El discurso de la gerencia, dirigida por Manuel Quevedo, es que se acabaron los tiempos de la Pdvsa con abultados gastos de representación, viajes, lujos y dispendios, «como en la administración anterior».
La intención es focalizar los recursos en las actividades medulares, aunque no sabe cómo Pdvsa podría casi duplicar su producción en un año, en el contexto de las sanciones estadounidenses, el deterioro de las instalaciones, la precariedad financiera y unas muy limitadas posibilidades de acceso a financiamiento, más cuando está exportando la menor cantidad de crudo en 70 años y con fuertes descuentos, según indica la fuente consultada.
En cuanto a las bases financieras de las proyecciones, Pdvsa luce también muy optimista. Establecer un tipo de cambio de 30.000 bolívares por dólar implica medidas de ajuste que reduzcan severa y establemente la devaluación del bolívar que, a la luz de los acontecimientos y circunstancias condicionantes, no parecen muy probables.