El hampón identificado como, Alexander Salazar, un compatriota del joven Rubén Matamoros Delgado, confesó su participación en el doble crimen.
Salazar fue detenido el miércoles 11 de septiembre, luego de que se conociera que él había estado con Matamorros y el peruano Jafet Caleb Torrico Jara, el día de su desaparición al igual que otros seis compañeros.
Presuntamente, Alexander Salazar había sido expulsado del Perú hace unas semanas junto a un grupo de venezolanos, «pero sorpresivamente logró ingresar nuevamente a nuestro país y se encontraba de forma ilegal».
El motivo por el que fue expulsado del Perú fue por mentir en sus antecedentes policiales y penales, «ya que al parecer en Venezuela se habría dedicado a la delincuencia y estaría buscado por otros crímenes».
Se presume que Rubén Matamoros se hospedaba algunas veces en una habitación del referido hotel. Este habría tenido vínculos con los siete venezolanos que desde hace dos meses vivían en las habitaciones 502, 503 y 506 del quinto piso del hospedaje, refirió la prensa peruana.
Los siete presuntos homicidas (dos mujeres entre ellos), desaparecieron la misma noche que las víctimas. Uno es conocido como «Michelle», quienes son buscados por detectives de la División de Investigación de Homicidios.

Los restos fueron tirados en distintas partes de la ciudad