Marie Trainer, contrajo la bacteria‘Capnocytophaga canimorsus‘, presente en la boca del 74% de los perros y el 57% de los gatos.
Lo que comenzó como una gripe normal, cuatro días después y tras consultar los diagnósticos a varios hospitales de la zona, los médicos tuvieron que inducirle el coma y amputar sus piernas y brazos para salvar su vida.
Los doctores trataron de luchar por la vida de la paciente y por mantener sus extremidades. Sin embargo, la infección producto de la bacteria, avanzaba cada segundo más.
Primero, eliminaron una gran cantidad de coágulos en sus brazos y piernas, lo que había causado gangrena y la muerte del tejido, pero el daño era irreparable.
La bacteria ‘Capnocytophaga canimorsus’ entró al cuerpo de la mujer a través de una herida que tenía. Con el paso de las horas los “dolores fueron insoportables en manos y piernas”, indicó la familia en el portal Go fund me. Llegó un punto en que no podía podía respirar por sí misma y tuvo que ser inducida en coma para que los doctores le amputaran sus extremidades.
La doctora Margaret Kobe, directora médica de enfermedades infecciosas en el hospital donde se trató a Trainer, explicó a The New York Times que “normalmente esta bacteria no tiene las graves consecuencias que sufrió la estadounidense. Se trata de una bacteria bastante común en la flora oral o en la boca de los perros y puede transmitirse a través de una mordedura o, a veces solo por el contacto con saliva”.
Las personas más vulnerables ante esta bacteria son los ancianos o con sistemas inmunes debilitados y entre los síntomas se encuentran ampollas cerca de la herida de mordedura, presencia de pus, dolor en la zona, fiebre como causa de infección, diarrea y dolor de cabeza.