Las cifras publicadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo fueron calculadas con base en “fuentes secundarias”, es decir, de diversos institutos independientes, y presentadas en el informe mensual de la organización sobre la evolución del mercado mundial de crudo, y revelan un fuerte agravamiento de la crisis que atraviesa la industria del país latinoamericano desde 2015.
El bombeo venezolano cayó 289.000 barriles diarios en el plazo de un mes y la producción actual es la más baja en más de 3 décadas, con la excepción del desplome en 2002 y 2003, cuando una huelga en Petróleos de Venezuela hundió las extracciones por debajo de los 100.000 b/d durante varios meses.
En el seno de la OPEP, Venezuela ha pasado, así, de ser el tercer productor, cuando bombeaba más de 3.000.000 de barriles diarios, a ocupar el décimo puesto, por delante solo de Ecuador, Congo, Gabón y Guinea.
Respecto al índice medio de extracciones del año 2017 (1,9 MBD), el retroceso actual supera ya 60%.
Si bien los números aportados por Caracas a la OPEP no coinciden, muestran la misma tendencia, con un desplome mensual incluso más acentuado, de 472.000 b/d, casi 33% de los 960.000 b/d que habría sido la cifra oficial de bombeo.