Una posición que puede interpretarse como prudencial refleja el Grupo Internacional de Contacto de la Unión Europea (UE) la cual se propone, junto a las Naciones Unidas aportar ayuda humanitaria a Venezuela pero con observancia de los principios de “neutralidad, independencia, imparcialidad y humanidad”.
Juan Pablo de Laiglesia, secretario español general de Cooperación y para Iberoamérica, lo ha planteado en esos términos a Antonio Ecarri, quien funge como representante personal para España del líder opositor y “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó.
El funcionario ha recordado que según la comunidad internacional, debe ser Guaidó quien lidere el proceso que conduzca a la celebración de elecciones “libres, justas y conformes a los estándares democráticos internacionales”.
Desde allí ha realizado un llamado para que el régimen de Maduro sea garante de que, al regreso de Guaidó a Venezuela “sean respetadas su libertad e integridad personal, de conformidad con las medidas cautelares adoptadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el pasado mes de enero”.
Desde el lunes pasado, luego de presentación oficial de documentos que le acreditan como representante de Guaidó ante España, De Laiglesia y Ecarri han concretado dos reuniones en las cuales se han discutido los escenarios que podrían presentarse una vez el presidente encargado de Venezuela retorne al país.
El Ministerio español aseguró, a través de un comunicado, que se han logrado importantes avances en los trabajos del Grupo Internacional de Contacto -del que España es miembro- para contribuir a la celebración de elecciones democráticas, “en el más breve lapso posible, como a hacer llegar a la población venezolana la asistencia humanitaria que con urgencia requiere”.