Si no, vean el ejemplo de los Leones del Caracas. Propios y extraños aseguraron que los melenudos la tendrían complicada en el Alfonso “Chico” Carrasquel de Puerto La Cruz.
Pero por el contrario los melenudos barrieron en el siempre muy complicado recinto anzoatiguense y se metieron en una final nueve años después, donde tendrán que vérselas con los Cardenales de Lara.
Y es precisamente el conjunto crepuscular el que parte con cierta ventaja en la serie que comienza esta noche.
Más allá de comenzar en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, la tropa larense cuenta con un roster robusto, ahora más con la incorporación de Williams Astudillo, quien se une a una alineación que ya tiene a Juniel Querecuto, Ildemaro Vargas, Rangel Ravelo y los refuerzos Herlis Rodríguez y Alí Castillo.
Sin descuidar al antesalista Carlos Rivero, al receptor Francisco Arcia y al dominicano Alejandro De Aza. Un verdadero dolor de cabeza para el pitcheo rival por donde se le mire.
Además, Lara cuenta con la experiencia de disputar su tercera final consecutiva. En las otras dos cayeron ante Zulia y Caribes. Parte del grupo que está ahorita también estuvo en las dos contiendas anteriores, lo que le da un plus al conjunto de José Moreno.
Los abridores de Cardenales son de lo mejor, sobre todo si consiguen el permiso por Williams Pérez, colíder en victorias durante la ronda regular.