Tras la culminación de la eucaristía en la plaza del pueblo larense, la advocación de la Virgen María salió rumbo a la Catedral de Barquisimeto, en un recorrido de 7,5 kilómetros de la multitudinaria peregrinación, sobre los hombros del pueblo.
En esta procesión, de 2,5 millones de personas, se observan mujeres y niñas vestidas de pastorcitas. También algunos hombres y niños trajeados de nazarenos.
Hay otros que caminan descalzos y los que recorren de rodillas un tramo de la procesión. De esta manera pagan favores solicitados a la Virgen, la mayoría peticiones de salud.
Se encuentran, además, los feligreses que acostumbran a esperar a la santa patrona a todo lo largo y ancho de las avenidas Lara, Morán y Venezuela de Barquisimeto, vías por las cuales transita la concurrida peregrinación.
Asimismo se congregan grupos de apoyo, instituciones públicas y privadas e iniciativas individuales de personas que reparten frutas, algunos alimentos y agua para ofrecer a los peregrinos.
Esas son otras formas de homenajear y agradecer a la Virgen, de aquellos que atesoran testimonios de favores y milagros concedidos.
La multitudinaria peregrinación avanza entre aplausos, cantos y oraciones de la feligresía que la acompaña y que la ve pasar por la avenida Lara, el primer tramo de la procesión, también se escuchan cohetes que estallan en el cielo barquisimetano.
Carla Vargas es una de las centenares de barquisimetanas creyentes de la Divina Pastora. Ella le llevó a su niña Bianca Camila, de un mes de nacida y su primera hija, para presentársela a la Virgen.
“Soy creyente de la Divina Pastora desde muy niña”, recordó Vargas, de 18 años de edad, acompañada de su esposo y padre de la recién nacida, Jesús David, de 20 años de edad. “La Divina Pastora es la segunda madre de nosotros, sus creyentes y siempre venimos a dar las gracias por los favores concedidos”.
Stefany Hurtado es una joven de 16 años, estudiante de cuarto año de bachillerato e integrante del grupo de la iglesia San Vicente de Paúl, de Barquisimeto.
“Siento por la Divina Pastora un amor profundo y sincero, ella siempre nos acompaña y nos fortalece espiritualmente, en nuestra vida diaria”, aseveró la joven.
Rosaura Linares, abogada barquisimetana, por su parte, expresó que “desde niña vengo a la procesión, es una cita amorosa fija que cumplimos sus fieles devotos”.
La procesión de la Divina Pastora avanza por la avenida Lara, parará en la iglesia Claret, lugar donde se le rendirá un habitual homenaje a la imagen religiosa, luego seguirá por la avenida Morán, para posteriormente tomar la avenida Venezuela y llegar a la Catedral de Barquisimeto, a finales de la tarde, destino final de la virgen.
Durante tres veces la imagen recorrerá las iglesias de la “ciudad musical de Venezuela”, Barquisimeto, para luego volver a su Basílica de Santa Rosa en Semana Santa.