Luego del incremento en el valor nominal del país, Tareck El Aissami, vicepresidente del Área Económica, anunció que el bolívar fuerte perderá vigencia a partir del próximo 5 de diciembre, decisión que desencadenaría el aumento de la gasolina.
El régimen de Maduro al aplicar la desmonetización del bolívar fuerte, cono monetario al que usualmente los venezolanos recurren para pagar la gasolina, deja al billete de 1 BsS como el más pequeño para realizar el referido pago, sin embargo este no se consigue, por lo cual quedaría el de 2BsS que respectan a BsF 200.000.
Actualmente un litro de gasolina de 91 octanos cuesta BsS 0,00001, lo que significa que con el billete de 2 cada ciudadano podría comprar el contenido de casi cinco gandolas de gasolina de 91 octanos.
En cuanto al litro de 95 octanos, se patenta a 6 bolívares fuertes, lo que equivalen a 0,00006 bolívares soberanos, costo que con el nuevo cono monetario seria cubierto con 0,5 Bs.S, que representan 50.000 Bs.F.
Claramente el precio que refleja la gasolina hoy en día en Venezuela, se considera como un “regalo” en medio tanto desastre económico. El problema del pago de un tanque a 2Bs.S o 0,5 Bs.S, más allá de ubicarse en la moneda, se refleja en la incapacidad de un gobierno que al cumplir los 100 días de haber establecido el famoso plan de “recuperación económica” con un nefasto e inconcluso sistema de pago de combustible, no termina de definir el verdadero monto que demanda la gasolina en un país que tiene hiperinflación a la orden del día.