El representante de Fetraelec precisó que el número anterior equivale a la mitad de la nómina de Corpoelec, lo cual afecta la calidad de la prestación del servicio a los usuarios porque no hay personal suficiente para cubrir las operaciones regulares y atender las emergencias. “Solo en lo que va de 2018, el éxodo alcanzó a 10.000 trabajadores”, dijo.
Destacó que el 24 de agosto pasado Corpoelec abandonó la mesa de negociación del contrato colectivo y desde entonces ha dado largas para no reunirse con la representación sindical. “Hay un limbo que la empresa aprovecha para incumplir sus obligaciones laborales, como la eliminación de los bonos y otros beneficios además del achatamiento del tabulador salarial”, señaló.
La directiva de Fetraelec y trabajadores del sector estuvieron el viernes en la Vicepresidencia de la República y en el Ministerio del Trabajo donde entregaron un documento que exige el reinicio de la discusión del contrato colectivo y su firma.
No obstante, Rodríguez indicó que no han recibido respuesta de las autoridades a esta gestión. “Muchos trabajadores han manifestado su intención de irse de la empresa si de aquí a diciembre no se ha resuelto lo de la convención colectiva”, advirtió.
El sindicalista explicó que el personal saliente tiene años de carrera técnica y profesional en el sector eléctrico, por lo que no es fácil sustituirlo. “Sin embargo, Corpoelec ha paliado la situación con el ingreso de gente externa y de chamba juvenil, sin experticia ni experiencia, pero sus contratos expiran el 31 de diciembre de 2018. Después de esta fecha no sabemos qué puede pasar”.