Una joven venezolana fue brutalmente agredida por haberse negado a los acosos sexuales de un cliente del bar clandestino donde ella labora en Cusco, Perú.
A las afueras del lugar, el hombre en presunto estado de ebriedad le propinó un golpe a puño cerrado en el rostro y no conforme con eso, le lanzó una silla en tres oportunidades y una piedra que no logró alcanzarla mientras ella trataba de escapar.



