Smurfit Kappa Venezuela, filial de la transnacional Smurfit Kappa Group (SKG), confirmó a inicios de la semana en un comunicado que la responsabilidad de las operaciones ha pasado al gobierno venezolano, debido a las continuas interferencias y detenciones de empleados de la empresa.
La empresa informó a sus clientes que debido a una notificación de ocupación temporal de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) en las instalaciones de la filial venezolana, Smurfit Kappa Group, no podía manejarse de manera ajustada a sus estándares de negocios, por lo que no era responsable del mal uso de las instalaciones.
SKG denunció también la detención de Luis Lugo y Cipriano Betancourt, dos empleados de la empresa que están presos, a juicio de la empresa, bajo acusaciones injustas y arbitrarias.
La empresa Smurfit Kappa Venezuela tenía operaciones en el país desde hace 65 años, y SKG aseguró que se reserva el derecho de llevar el caso a instancias internacionales para recuperar activos evaluados en 60.000.000 de euros.
El personal de la empresa se manifestó frente a una de las cuatro plantas en Carabobo, y expresaron su preocupación por la estabilidad laboral de los trabajadores en los distintos estados del país, reseñó El Pitazo.
Marlon Mata, dirigente sindical de la planta Molinos Valencia, indicó que los trabajadores están a la expectativa, luego de recibir el pago de la liquidación sin notificación previa.