“La noche anterior le había dicho a mi hermano que lo llevara a cobrar porque quería comerse un pancito”, dijo la entristecida mujer. Yeniree Rosales a las afueras de la morgue de Maracaibo.
Al parecer, Reyes sufrió el ataque en medio del inclemente sol y las largas colas, lo que provocó que cayera y su cabeza golpeara contra un muro que se encontraba en el suelo. Tras el impacto, perdió el conocimiento. Su hijo Carlos Alberto Rosales, con quien residía en el sector Los Robles, lo trasladó como pudo hasta el hospital General de Sur, donde le realizarían una tomografía, pero no aguantó. “Le harían el estudio el viernes, pero el jueves en la noche falleció”, comentó la hija.
Se conoció que el sexagenario trabajó en una empresa durante 10 años como soldador. Actualmente se desempeñaba como obrero en un colegio privado. “Mi papá comenzó a sufrir de convulsiones luego que mi mamá se enfermera y tras la muerte de mi hermana mayor, a quien el esposo la mató”.
Aseguró que no tienen cómo pagar los servicios funerarios para darle cristiana sepultura. “Somos humildes, no tenemos cómo enterrarlo. Entre todos le estamos fabricando el cajón”. Tuvo cinco hijos de los cuales uno fue de crianza. “La mayor no era su hija, pero la crió como tal. Fue buen padre”.