La Jefatura de Policía de Maldonado confirmó que la mujer que se arrojó, junto a su hija, desde un piso 21 de un edificio, se suicidó y que no pudo ser un asesinato ni un accidente. Salió al balcón que da al fondo del departamento, cortó la red de seguridad, acomodó una silla para poder subirse a una altura que le permitiera tirarse al vacío. Tanto la niña como la mujer, de 44 años, murieron en el acto.
El hecho ocurrió en la noche del martes en la Parada 9 de la Playa Brava, en la Torre Lobos, junto a la Torre Trump, que aún está en construcción. Por su parte, el esposo, y padre de la niña, había ido a comprar la cena a un centro comercial de Punta del Este y cuando volvió a la casa se encontró con la Policía: lo esperaban para transmitirle el dramático final de su familia.
La pareja, junto a la nena, oriundos de Brasil, habían llegado a Punta del Este para pasar unos días de vacaciones en el departamento de la hermana de la mujer, como hacían frecuentemente.
Cerca las 21, personal de servicio del edificio alertó a los servicios de emergencia que una mujer y una niña habían caído desde lo alto de la torre. Los médicos confirmaron que madre e hija estaban muertas mientras la policía trataba de entrar al departamento, pero no pudieron hacerlo porque estaba cerrado por dentro, pero lograron ingresar a través de un apartamento vecino, pasando por el balcón.
El esposo llegó con la comida para la cena y se encontró con inusual movimiento en torno al edificio. Fue abordado por la policía inmediatamente. Interrogado por la fiscalía, el hombre informó que su mujer tenía tratamiento médico por problemas depresivos y que en la familia había antecedentes de suicidio, tanto con su madre como con su abuela.