El procedimiento fue hecho por Polisur, luego de recibir denuncias de parte de varias afectadas, que los llevaron hasta donde funcionaba una clínica clandestina en el barrio Sierra Maestra, calle 15 con avenidas 11 y 2, de la parroquia Francisco Ochoa del Municipio San Francisco.
Como Manuel Guillermo Ortiz Barraza de 37 años fue identificado el sujeto que practicaba procedimientos estéticos sin los permisos o licencias necesarias para tal fin.
Se pudo conocer que una dama alertó a las autoridades luego que contratara los servicios de Ortis Barraza para que le inyectara los glúteos y lograr una protuberancia adecuada y estéticamente hermosa a los ojos de los demás, pero luego de ser inyectada con una sustancia hasta ahora desconocida, sus glúteos empezaron a deformarse, hincharse y colorearse de morados, además de otras secuelas en su estado de ánimo y físico.
En el falso consultorio se encontró una camilla tipo quirúrgica, envases de material plástico llenos de presuntamente de biopolímeros, y otros llenos de gel reductor, igualmente se encontraron insumos médicos como equipos de Infusion, pinzas, jeringas, yelcos, agujas epidural, fajas vendas de yesos, rollos de alambres para brequest, guantes quirúrgicos y algodón.
El procedimiento fue puesto a la orden del Ministerio Público.