Según fuentes policiales, Alvarado se encontraba transitando a pie por las calles de la referida dirección, cuando varios sujetos desconocidos encapuchados llegaron en motocicletas de las cuales se desconoce características algunas.
Los maleantes lo abordaron y sin mediar palabra alguna ni darle oportunidad de escapar, sacaron sus armas de fuego y le propinaron múltiples disparos, para luego huir velozmente sin dejar rastro alguno.
El cuerpo de la víctima cayó al suelo. Se desangraba y pedía auxilio. Moradores del sector escucharon los gritos curiosos, salieron a ver qué pasaba y fue cuando se toparon con la terrible escena: el hombre estaba agonizando con su sangre esparcida por todo el sitio.
Los presentes inmediatamente trataron de auxiliarlo. Lo levantaron y trasladaron a un centro de salud más cercano, donde ingresó sin signos vitales.
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones, Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) se encargaron de colectar las evidencias del hecho. El cadáver fue trasladado por los efectivos policiales hasta la medicatura forense de la localidad.
Los detectives encargados del caso manifestaron que la venganza es móvil principal de este asesinato, sin embargo no descartan otras posibles hipótesis.
Siente horas después de ese sicariato un grupo de funcionarios perteneciente a la base central de homicidios del CICPC-Zulia, abatieron a un sujeto quien posteriormente fue identificado como José Luis Carrizo Urdaneta (34). El enfrentamiento ocurrió en el sector Morfina Ritera y no se informó si este caso guarda relación con el asesinato ocurrido la mañana de ese día en Puerto Escondido.