os Red Sox de Boston son uno de los equipos que más dinero tiene y gasta en todas las Grandes Ligas e incluso tendrán la nómina más alta en todo el beisbol en el 2018 con más de 230 millones de dólares gastados e increíblemente una gran parte es «dinero perdido«.
¿Por qué?
El equipo de Red Sox está pagando el precio de varios malos contratos que hizo en los últimos años, principalmente el de Pablo Sandoval y ahora, posiblemente, Hanley Ramírez.
El día del viernes los «Patirrojos» anunciaron que estarían designando para asignación al dominicano Ramírez, eso significa que todos los de Grandes Ligas podrán reclamar al jonronero para forzar un cambio o será dejado en libertad.
Es casi seguro que ningún equipo lo reclamé, pues aún se le deben alrededor de 15 millones por el resto de la temporada a Ramírez y no solo eso. También de tener unos 450 turnos más esta temporada se le haría válida una opción por otros 22 millones de dólares.
Esos 22 millones es exactamente la razón por cual Red Sox ha decidido ponerlo en asignación, pues al ser dejado en libertad le pagarán los 15 millones que quedan de la campaña, pero se ahorrarán 22 millones de la opción del 2019.
Está no es la primera vez que Red Sox decide «comerse» el salario de un jugador, la temporada pasada el equipo de Boston decidió dejar en libertad a Pablo Sandoval al que aún se le debían alrededor de 36 millones de dólares. Ese dinero aún se le paga al venezolano tras pasar por asignación y ser puesto en libertad.
Está temporada a Sandoval el equipo bostoniano le está pagando 18 millones de dólares por no jugar con ellos, al igual que otro millón más a Allen Craig, 11 millones para Rusney Castillo y por último 2 millones para el ya retirado Manny Ramírez.
En total son 32 millones de dólares y si le agregas lo que se le tendrá que pagar a Hanley y el montó llega a 47 millones de dólares de «dinero perdido«.
Tan solo las firmas del 2015, Sandoval y Ramírez, se llevarán 33 millones sin ponerse más la casaca del equipo de Red Sox.
El contrato de Ramírez es el último «gran contrato» de la anterior administración de Red Sox, antes de que llegará Dave Dombroski, que por fin llegan a su fin al finalizar esta campaña.
Hanley no estaba teniendo una mala temporada para Red Sox al batear para .254 con seis jonrones y 29 producidas, pero en sus últimos 21 turnos se había apagado el dominicano y eso pudo ser la última gota que derramó el vaso.


