Al contrario de lo esperado, el choque de este viernes no fue comandado por el pitcheo, sino por las potentes ofensivas de ambos conjuntos. Nueva York picó adelante en la propia primera entrada, gracias a un cuadrangular de Gary Sánchez, pero Clevelandripostó de inmediato con dos anotaciones en la baja del mismo episodio, gracias a un par de remolques de Carlos Santana.
Edwin Encarnación tuvo que abandonar el compromiso en el arranque por una lesión en el tobillo, pero así y todo, Cleveland logró darle la vuelta a la pizarra en el segundo tramo gracias a un sencillo de Jason Kipnis.
Yanquis pudieron retomar las riendas del duelo, tendiendo una emboscada a Corey Kluber en el tercer inning, con cuatro carreras, producidas por Starlin Castro y un cuadrangular de Aaron Hicks con dos en base. Greg Bird, otro de los jóvenes dirigidos por Joe Girardi, aportó un nuevo bambinazo, esta vez de dos anotaciones, en el quinto acto, para colocar el choque 8-3, con una amplia ventaja para el eficiente relevo de Nueva York.
Sin embargo, la ofensiva de Cleveland no cree en imposibles. Francisco Lindor, uno de los mejores peloteros de la temporada, sacudió cuadrangular con las bases llenas en el sexto capítulo –ante los envíos de Chad Green-, para colocar el compromiso a una carrera.
Y dos entradas más tarde, Jay Bruce, figura del primer compromiso para la tribu, se la sacó a David Robertson para igualar las acciones.
El duelo se mantuvo igualado hasta la décimo tercera entrada, cuando Yan Gomes, con Austin Jackson en la segunda base, conectó un imparable hacia el jardín izquierdo para dejar tendido en el terreno a Yanquis de Nueva York y dejar la serie 2-0 a favor de Indios de Cleveland.
Josh Tomlin (1-0) se adjudicó el triunfo luego de dos episodios perfectos de relevo, mientras que Dellin Betances (0-1) fue el lanzador derrotado.
La serie se reanudará el próximo domingo –en Yankee Stadium– con Carlos Carrasco en la lomita, buscando la barrida y el boleto a la Serie de Campeonato de la Liga Americana, ante un Masahiro Tanaka que es la última esperanza neoyorquina.
Por Yanquis, Ronald Torreyes de 1-0.