Según publicó la revista especializada British Medical Journal, la paciente fue al médico debido a un dolor muy fuerte en el abdomen. Ahí le hicieron un análisis que reveló que sufría taquicardia, pero en ese momento no detectaron nada raro.
Pero, tras una tomografía computarizada, dieron con el origen del problema. La señora llevaba en su intestino delgado un alambre de siete centímetros.

Fue operada de urgencia y una vez que le extrajeron la molestia, pudieron entender lo que había ocurrido. La mujer se había tragado parte de sus brackets, lo que le había generado una obstrucción en parte de su sistema digestivo.
Luego de este caso, un grupo de médicos publicó un artículo científico para informar sobre un nuevo origen del “vólvulo intestinal”, un trastorno por el que los intestinos se bloquean total o parcialmente por culpa de un giro de las tripas sobre sí mismas.
De esta manera, los especialistas del Hospital Sir Charles Gairdner dejaron por sentado que ante un dolor abdominal, se tenga en cuenta la posible introducción de algún elemento.