Según los expertos, el cachorro nacido el pasado 12 de junio, es una hembra. La cría, que todavía no tiene nombre, está en buen estado y se alimenta de la leche de su madre, ShinShin, informó el zoo Ueno de Tokio.
El panda que no aparecerá en público en los próximos meses, ya ha recibido gran cantidad de visitas.
Este cachorro que ahora mide casi 18 centímetros (siete pulgadas), es el foco de atención en la nación nipona, por lo que medios japoneses publican reportes casi a diario del panda, además captan a los niños entusiasmados en el zoo.
El revuelo ha causado que se pida colaboración ciudadana para decidir su nombre.
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Es de recordar que la última cría nacida en el zoo, en 2012 y también hija de ShinShin, solo sobrevivió seis días.
Katsuhiro Miyamoto, profesor de la Kansai University, estima que en los próximos años la economía japonesa ganará 26.700 millones de yenes (240 millones de dólares) con el nacimiento del cachorro, incluyendo artículos relacionados con el panda, entradas al zoo y otros gastos.