Se trata de «Rising Star: The making of Barack Obama», el nuevo libro de David Garrow. Una de las primeras en aprovechar su momento de fama fue Sheila Miyoshi Jager, una exnovia de Obama que se jacta de haber rechazado dos propuestas de casamiento por parte del expresidente. Ella, que ahora es profesora en Ohio, reconoce que el político es «una persona muy sexual, y el sexo era una gran parte de nuestra relación».
Jager también recuerda el momento justo en el que Obama decidió involucrarse en la política: «Recuerdo claramente cuando la transformación ocurrió, y recuerdo específicamente que en 1987 él ya mostraba señales de querer ser presidente».
El libro, que le llevó más de 9 años de trabajo a Garrow, también tiene el testimonio de Genevieve Cook, otra expareja de Obama que cuenta que «todo el sexo que teníamos era mucho más que lujuria. Hacer el amor con Barack, era cálido y dulce pero profundo y relajado».
La exnovia del mandatario recuerda también el consumo de cocaína por parte de ambos, sin embargo, destaca que «por cada cinco líneas que alguien hacía, él consumía solo media.»

Obama con su novia Genevieve Cook en Norfolk, Estados Unidos. La relación duró poco más de un año.
En una entrevista con el diario israelí Hareetz, Garrow dice que a medida que conocía el pasado de Obama más se sorprendía sobre la actualidad del expresidente. «Cuando Obama estaba en el Senado de Illinois siempre hablaba sobre los inmigrantes levantando botellas y latas en la basura, y durante su mandato el mencionó cómo estar en la Casa Blanca te desconecta del mundo real. Yo creo que eso es lo que le pasó», expresó Garrow.
Como evidencia de esto, Garrow presenta la decisión del expresidente de mudarse a una casa por la que paga 22.000 dólares de alquiler al mes y recuerda que cuando Barack estaba en Illinois su salario anual era de 57.000 dólares por año. Este contraste entre Obama antes y después del poder es parte de lo que se muestra en el libro.