Una mezcla de llanto, gritos, pánico y desespero, se apoderó de todo el estudiantado, profesores y a los pocos minutos, de familiares de los alumnos que a través de llamadas telefónicas de sus representados se enteraron de lo ocurrido y acudieron al Martín Lutero.
La agonizante víctima fue auxiliada y uno de los vigilantes de la unidad educativa la llevó hasta el seguro social donde lamentablemente murió.
Ana Sofía
Los primeros al llegar al sitio fueron funcionarios de la PNB y luego del CPBEZ. Trataron de calmar a los representantes y a los propios alumnos desconcertados. Detectives del CICPC al mando del propio jefe de la División de Homicidios acudieron al sitio de la desgracia más pronto de lo esperado.
Para ese entonces, los uniformados habían hecho una requisa a los estudiantes y a uno de estos le encontraron dentro de su bolso otro revólver. Inmediatamente fue detenido y llevado al interior de una unidad policial. El asombro fue aún mayor cuando a otro adolescente le hallaron un chaleco de uso policial pero este no era blindado.
El centro educativo donde se había escenificado la muerte de Ana Sofía era considerado uno de los más estrictos pero quedó demostrado que la inseguridad rondaba pues nunca se les ocurrió a los dueños del plantel revisar los bolsos como suelen hacer en liceos públicos. Nadie imaginó que uno de los estudiantes llevase un arma, pero dos lo hicieron. El revólver de donde salió la bala que le quitó la vida a Ana Sofía es presuntamente del padre del estudiante que la portaba, un trabajador del Instituto de Transporte Urbano Colectivo de la Alcaldía de Maracaibo.
A medida que los hombres del CICPC hacían sus investigaciones y se entrevistaban con los estudiantes del 5to “B” y el adolescente indiciado en ese hecho, padres y madres continuaban llegando en medio de sobresaltos y temores para retirar a sus hijos.
Algunos parientes de la jovencita fallecida se apostaron frente al plantel a la espera de que se llevaran al responsable de esa muerte. Finalmente cuando fue sacado bajo protección policial alguno de los dolientes protagonizaron escenas violentas pues intentaron golpear al victimario. Una vez controlada la situación y con los ánimos más calmados de los estudiantes del quinto año de bachillerato que presenciaron ese episodio, se supo que todo transcurrió en medio de una exposición de clase.
Parientes de la occisa y todos los jóvenes estudiantes que presenciaron ese hecho, acudieron al CICPC. Una de las tías de Ana Sofía comentó que esta era la menor de cuatro hermanos y que su madre se encontraba para ese momento hospitalizada por problemas de tensión arterial y su padre estaba de viaje.
Por su parte, el comisario general Biagio Parisi, al ser abordado por periodistas a la salida del CICPC, dijo que la policía científica está a cargo de las investigaciones y que estos van a citar a los padres de los jóvenes que estaban armados para determinar la procedencia de los revólveres que portaban. Exhortó a los padres a estar más atentos de sus hijos y a las instituciones educativas privadas a mantener mayores medidas de seguridad para que sucesos como estos no ocurran.

Una de las tías de Ana Sofía mira al interior del plantel educativo

Padres abrazan a sus hijos al salir del liceo
Una pequeña trifulca protagonizaron familiares de la adolescente muerta y el autor del disparo
Momento que otra de las alumnas sale llorando de la unidad educativa junto a su madre