Las provincias desde Cienfuegos hasta Ciego de Ávila, en el centro, entraron además en la «fase informativa», que es la primera que se activa en Cuba ante la amenaza de un fenómeno de este tipo.
«Los órganos y organismos estatales, entidades económicas e instituciones sociales de estas provincias, deben cumplir las medidas previstas en sus respectivos planes de reducción de desastres, con racionalidad», reseñó el boletín, publicado en los medios oficiales cubanos.
La Defensa Civil pidió a la población «prestar atención a las informaciones» y «cumplir disciplinadamente las medidas que se indiquen por las autoridades locales».
El huracán se acerca a la isla cubana con vientos máximos sostenidos de unos 230 km/hora y un rumbo próximo al oeste.
Huracán
Matthew, el quinto huracán de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, es una intensa tormenta que actualmente mantiene vientos máximos sostenidos de 230 km/hora, con rachas superiores, y va disminuyendo su velocidad de traslación a 9 km/hora, tras haber alcanzado el viernes la máxima de 5 en la escala Saffir-Simpson.
En la provincia de Santiago de Cuba -muy afectada por Sandy, el último huracán que tocó la isla en 2012- se trabaja para proteger las instalaciones y viviendas, resguardar embarcaciones, limpiar desagües, garantizar el abasto de agua potable y la venta de alimentos no perecederos al público.
En los territorios de Granma, Holguín, Guantánamo, Las Tunas y Camagüey se aceleran las previsiones para resistir probables impactos de fuertes vientos, lluvias abundantes, penetraciones marinas e inundaciones.
Fases
De acuerdo a las normativas de la Defensa Civil de Cuba, a la fase informativa, le siguen, de acuerdo a la evolución del fenómeno, las de «alerta» (cuando la presencia ciclónica se prevé en las siguientes 48 horas), «alarma» (24 horas antes) y la fase «recuperativa», dedicada a atender a los damnificados y a restablecer los servicios vitales una vez que pasó el huracán.