¿Meterías las manos al fuego por otras personas? ¡No! Ellos sí lo harían por ti, simplemente porque son los héroes sin capa, dispuestos ha dar su vida -si fuese necesario- para salvar la tuya. Trabajo arduo, valiente, desafiante, admirable y alabado por todo el mundo, o acaso ¿cuándo eras niño no soñaste con ser un bombero? Apuesto que sí.
Por eso y muchas cosas más, cada 20 de agosto y desde 1972, conmemoramos la labor del bombero venezolano. Esta fecha fue establecida por el Primer Congreso Bolivariano de Bomberos, realizado en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia.
En este Congreso se contó con los más altos representantes de los bomberos de las cinco naciones libertadas por genio de Simón Bolívar, donde se decidió y ratificó por medio de la resolución No. 1, del Colegio Nacional de Bomberos, declarar como Día Nacional del Bombero el 20 de agosto.
Antes de 1971 el día de los bomberos se celebrara el 17 de febrero de cada año, motivado a una resolución de la III Asamblea del Consejo Superior de Jefes de Bomberos en Venezuela. El consejo desapareció con el tiempo y se dejó de celebrar ese día.
La mayoría de los cuerpos de bomberos pertenecen al servicio público y una minoría son privados. Pueden ser asalariados o voluntarios que trabajan de manera gratuita. Pero más allá de su reconocimiento económico, para ellos su mayor recompensa es terminar su labor con éxito y con una gran sonrisa de los afectados.