La policía encontró los cadáveres de la madre y sus tres hijos en la residencia de la calle Whaley el miércoles sobre las 6:30 p.m. Fueron a la casa a ver si la familia se encontraba bien, y encontraron los cuerpos sin vida de Sonia Loja y sus tres hijos: Junior Panjon, de 12 años, Joselyn Panjon, de 10, y Jonael Panjon, de 5.
Según ha trascendido, Loja cuidaba niños de otras familias en una guardería sin licencia que tenía en su domicilio, y había recibido dos citaciones de la agencia del estado encargada de ese tema.
Sus vecinos la describieron como una madre que siempre estaba atenta a sus niños y era amorosa con los que cuidaba. Colocaron velas, flores, globos blancos y un oso de peluche en los escalones de la entrada de la casa.
«No puedo creer que haya hecho esto, no puedo creer lo que pasó», dijo al New York Post Sonia Sucuzhanay. «Me sentía tranquila dejando a mis hijos con Sonia», aseguró.
De acuerdo con Elvis Espinal, el miércoles Loja dijo a uno de los padres que acudió a dejar a su hijo que ese día no podría cuidarlo. La emigrante se comunicó con los padres de los diez niños que atendía para informarles lo mismo, agrega el diario.
Por: Lcdo. Jaime Ortega/Imagen: Cortesía.