Allegados a la mujer aseguraron a Zona Cero que Lorielys era de nacionalidad venezolana y dejó tres hijas de 18, 16 y 11 años.
Hace 3 años emigró de su país a Colombia y se radicó en Barranquilla, donde llevaba ese tiempo residiendo en el barrio La Esmeralda.
Los familiares confirmaron que la mujer se dedicaba al oficio de espiritista.
Allegados precisaron que en la vivienda se encontraba en ese momento la hija, de 11 años. Cuando el hombre llegó, abrió la reja y preguntó a la menor por Lorielys.
Según la información que tiene en su poder las autoridades, cuando la pequeña llamó a su mamá y esta salió a atender al hombre este le dijo “esto es un atraco”.
En ese momento, la niña corrió y fue cuando el asesino le disparó en la cabeza a Lorielys, según allegados de la víctima.
Aunque el hombre dijo que era un atraco, los investigadores del caso presumen que en realidad lo dijo para desviar la investigación pues el asesino no se robó nada y le disparó directo a la cabeza. Al parecer, sería un ataque sicarial.


Por: Jaime Ortega
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