«Ir tras cada diputado»: Estrategia del gobierno para disolver la AN.

Publicado en » Actualidad, Política
junio 2, 2019
A las: 8:11 AM

Desde la arrolladora victoria que obtuvo la oposición en las elecciones legislativas del pasado diciembre de 2015, cuando la Mesa de la Unidad Democrático (MUD) ganó 112 de los 167 escaños de la Asamblea Nacional (AN), el Gobierno de Nicolás Maduro ha implementado medidas para disolver el único poder considerado legítimo por más de 50 países del mundo.

De mayoría opositora, la AN ha representado para Maduro la mayor piedra en su camino por imponer su Gobierno acusado de violar múltiples leyes, desde la propia Constitución de Venezuela hasta violaciones de los derechos humanos.

Pese a la histórica victoria de la oposición, el Estado socialista ha mantenido bajo su poder el resto de los poderes e instituciones, valiéndose de ellos para impedir el libre ejercicio de los diputados elegidos democráticamente.

Desde el día uno, apeló por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para inhabilitar a ciertos diputados con el fin de que no pudieran asumir su cargo, y por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), dos años más tarde, para declarar el Poder Legislativo en desacato.

El golpe definitivo fue la creación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en el 2017, como un poder plenipotenciario y presidida por Diosdado Cabello. El organismo fue considerado ilegítimo por múltiples naciones y según especialistas, su fundación viola la Constitución que establece la celebración de elecciones para aprobar o no un proceso constituyente, proceso que no ocurrió en este caso.

Para los comicios celebrados el 4 de agosto del 2017, la dinámica consistió en elegir a los 500 constituyentes de Maduro, no de manera directa, sino que un porcentaje fue elegido por municipios y otros propuestos por sectores sociales.

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“Es heroico e histórico que mantengamos la operatividad de la Asamblea Nacional”, expresa Edison Ferrer Arteaga, secretario de la AN, en declaraciones para Infobae.

Cuatro años han pasado desde el 2015, y los parlamentarios han continuado perseverantemente su labor, llegando a producir contundentes efectos en la política internacional como ser considerado el único poder legítimo en el país sumido en una crisis política, o el reconocimiento de su líder, Juan Guaidó, como presidente interino apegado al artículo 233 de la Carta Magna venezolana.

En respuesta, Maduro y sus secuaces han emprendido un plan definitivo que pese a parecer más largo y a cuenta gotas, ha resultado efectivo: ir progresivamente por cada uno de los diputados.

Según explica Infobae, de los 112 diputados de la MUD, cerca de 34 son perseguidos por el Gobierno y se encuentran exiliados, asilados, protegidos en embajadas o en clandestinidad.

De los 34, 27 son principales que mantienen sus escaños activos a través de los diputados suplentes.

Sin embargo, hay casos de curules en que tanto titular como suplente son perseguidos.

Por si no fuera poco, recientemente los legisladores se enfrentan a otro impedimento para el ejercicio de sus funciones y es el impedimento para ingresar a la sede de la AN, o las repetidas prohibiciones a los medios de comunicación para dar cobertura a las sesiones.

Esto sumado a la intimidación de colectivos armados que rodean las adyacencias de las instalaciones.


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