Conoce a “Las Machitos”: La delincuencia femenina que se desbordó

Publicado en » Actualidad
noviembre 23, 2018
A las: 10:00 AM

“Las Machitos”, la novedad de la delincuencia femenina. En los últimos años las mujeres han ingresado de forma exacerbada al mundo de la delincuencia, algunas dejan de ser amas de casa u oficinistas para convertirse en líderes de bandas, extorsionadoras y hasta implicadas como cuidadoras en un secuestro.

Ahora es común detallarlas con armas de fuego en mano cometiendo un robo o también ingresando dediles de drogas a los penales del país, de forma oculta.

Un caso reciente, en el que estuvo implicada una mujer, fue el del asesinato de un funcionario de la Policía de Caracas (PoliCaracas) el pasado martes 13 de noviembre en la calle Los Jabillos de El Cementerio.

El funcionario identificado como Pedro Omar Chacón Ochoa se encontraba frente a un local de refrigeración cuando llegaron al lugar una pareja de motorizados, y la mujer le habría disparado al uniformado para robarles su teléfono y arma.

Esta mujer fue captada por las cámaras de seguridad del local en ese momento del asesinato. También fue grabada en video en otro robo que cometió en otra zona de Caracas.

Los delitos que principalmente cometen 

Una fuente policial manifestó a El Cooperante que los delitos que principalmente cometen estas mujeres son en un primer lugar tráfico de drogas, luego robos, hurtos, estafas, extorsiones, lesiones y homicidios, ya sea en medio de delitos comunes, venganza y pasional.

Un funcionario de la Policía Municipal de Caracas (PoliCaracas), quien prefirió mantenerse en el anonimato, dio a conocer que más de 200 mujeres han sido detenidas en varias zonas del municipio Libertador de Caracas en lo que va del año, que han estado implicadas en diferentes delitos.

Las zonas del municipio Libertador de Caracas donde principalmente han detenido a mujeres son en el Centro de Caracas, Sabana Grande, avenida Baralt, Plaza Venezuela y La Florida.

Escalafones de las mujeres delincuentes 

Estas mujeres delincuentes pasan por varios escalafones ya sea por las circunstancias en las que se encuentran (necesidad, adicción) o porque son parejas de criminales.

El primero, sirven como mula para transportar droga, ya sea bajo la ropa interior, pegándola al cuerpo con cinta adhesiva y también usando su cuerpo como contenedor del producto.

El pasado 16 de julio se logró conocer sobre un caso en Carabobo, donde una mujer dio a luz a su bebé luego de expulsar un paquete de drogas cuando intentaba ingresar a la cárcel de Tocuyito.

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La joven, quien era de Charallave, estaba en la cola para entrar a la cárcel de Tocuyito cuando le comenzaron los dolores de parto, los funcionarios policiales la llevaron a un hospital de la entidad, donde los médicos de guardia se percataron que tenía una obstrucción y luego de los exámenes detallaron el paquete de droga en su organismo.

Los galenos que la atendieron le indujeron el parto y la joven expulsó un envoltorio con 190 gramos de la droga llamada crispy y luego dio a luz al bebé.

En segundo lugar, se convierten en señuelos, que se trata de que van a sitios donde puedan conseguir a víctimas potenciales, los atraen, que principalmente son hombres, luego los trasladan a otros sitios, donde actúa la banda criminal, ya sea para secuestrarlos o matarlos durante un robo.

En tercer lugar, son cuidadoras, que quiere decir que cuando las bandas criminales cometen secuestros y llevan a las víctimas a las neveras (lugares apartados o viviendas abandonadas, donde mantienen a los secuestrados mientras cobran el rescate), estas mujeres se encargan de vigilarlos y darles alimentación mientras son liberados.

Por último, llegan a liderar una banda, un hecho que se presenta en pocos casos, debido a que el hombre siempre va a estar a la cabeza de una organización criminal. En los minoritarios casos donde la mujer cumple este rol se le observa amenazando a las víctimas y ser la cabecilla del grupo criminal. “Son pocos los casos de mujeres que son líderes de banda, porque el hombre delinque más que la mujer, pero si existen casos de mujeres que son líderes”, afirmó el abogado penalista y criminólogo, Luis Izquiel.

También en este rol están las pranes de los centros penitenciarios del país. Recientemente se logró conocer, tras una publicación de un medio regional, que, en el anexo femenino del Internado Judicial de Carabobo, mejor conocido como Tocuyito, a las líderes del lugar las llaman “Las Machitos”, quienes emulan las actividades masculinas y esclavizan a las detenidas.

Según detallaron “Las Machitos” son responsables también de las llamadas fiestas “rosadas”, eventos donde exhiben a sus parejas, a quienes en su mayoría captan en los nuevos ingresos al recinto carcelario. Una forma de decir “no te comas la luz” porque las parejas que muestran les pertenecen.

El perfil criminal

Izquiel manifiesta que estas mujeres criminales tienen aproximadamente entre 16 a 28 años, también vivieron desde su niñez en un mundo de violencia y hogares desestructurados, presentan adicciones a las drogas y al alcohol, que las llevaron a delinquir y relaciones amorosas con delincuentes, que las encaminaron a lado de la criminalidad.

También se manifiesta en ciertos casos que la crisis en el país las llevó a cometer delitos por la necesidad de alimentar a sus hijos.


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