Propietario de la compañía de seguros La Vitalicia y la televisora privada Globovisión en Venezuela , Gorrín es investigado por presuntamente haber lavado entre 2008 y 2017 más de 159 millones de dólares procedentes de corrupción en el país petrolero , destinados a la compra de propiedades en Florida y Nueva York.
El caso vincula a dos ex funcionarios de alto nivel de la Oficina Nacional del Tesoro venezolana (ONT) durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
Aunque sus nombres no son mencionados en la acusación presentada en una corte federal de Florida, medios de comunicación locales los identifican como Alejandro Andrade , jefe de la ONT entre 2007 y 2010, y Claudia Díaz, quien ocupó ese cargo entre 2011 y 2013.
Los pagos relacionados con la trama de corrupción investigada se habrían realizado , según la acusación, a través de cuentas bancarias de Gorrín en Suiza y de tres empresas de su propiedad en Panamá.
Se habrían utilizado para la compra de bienes raíces , así como yates, caballos de carreras y relojes de lujo.
A la espera del juicio, la justicia norteamericana confiscó una veintena de edificaciones de lujo en Estados Unidos que relaciona con Gorrín.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Gorrín y sus socios aprovecharon operaciones irregulares con el control de cambio que rige en Venezuela para tomar ventaja en la adquisición de bonos en moneda extranjera , que a su vez eran invertidos en activos.
Desde su entrada en vigencia en 2003, el control cambiario dio al gobierno socialista el monopolio de las divisas , mientras surgía un mercado negro con cotizaciones que llegaron a multiplicar por 30 las tasas oficiales. El enorme diferencial habría sido explotado en ese caso.