Christian Eduardo Zerpa-Ruiz y Ragde Hussein Pinto-Coronado, de 32 y 24 años respectivamente, serán recluidos en una prisión federal por conspirar para cometer latrocinio bancario, informó esta semana la Fiscalía en un comunicado.
La condena de Zerpa-Ruiz es de 51 meses, y la de Pinto-Coronado de 15 meses.
Ambos fueron arrestados en marzo de este año en el Condado Berrien, Michigan, y posteriormente entregados por la Policía local al FBI, dijo la Fiscalía.
Zerpa-Ruiz ingresó a Estados Unidos con visa de turista en enero de 2018 y Pinto-Coronado se encuentra en el país con estatus migratorio irregular.
Los dos acusados tenían consigo el pasaporte venezolano y en su carnet de identificación presentan una dirección de residencia en Miami, informó el periódico de Michigan The Herald Palladium.
El esquema criminal por el cual se les condenó es sofisticado y novedoso, señalaron las autoridades, y recién se dio a conocer por primera vez en Estados Unidos a principios de año.
Se le denomina “Jackpotting” porque es como ganarse “el jackpot en una máquina tragamonedas en el casino”, según la Fiscalía.
Zerpa-Ruiz y Pinto-Coronado infectaban los cajeros automáticos de bancos comerciales y cooperativas de crédito con malware, lo cual les permitía tomar el control de las máquinas y forzarlas a dispensar todo el efectivo que guardaba en un periodo corto de tiempo, señala el acta judicial.
Empleando este esquema de robo Zerpa-Ruiz y Pinto-Coronado extrajeron $125,000 de cajeros en los estados de Indiana, Kentucky y Wisconsin, monto que deberán restituir, anunció el Fiscal federal Andrew Birge.
Al imponer las sentencias, la jueza de distrito Janet T. Neff dijo estar “asombrada y preocupada” de que los acusados pudieran “entrar al país y atacar el sistema financiero de esta forma”. La magistrada definió esta modalidad de delito tecnológico como “escalofriante y sofisticado”.
“Los criminales continúan explotando nuevos tipos de tecnología para atacar a las instituciones financieras de nuestra nación”, dijo Birge en el comunicado. “Pero una cosa sigue siendo la misma: serán capturados y luego irán a la cárcel”.
Una vez que cumplan sus condenas serán deportados sin derecho a regresar a Estados Unidos.