Esa especie, cuyo nombre científico es ‘Felis nigripes’, es uno de los felinos más pequeños que existeny habita en el territorio de Botsuana, Namibia y Sudáfrica. Su pelaje es de un tono marrón rojizo con manchas negras y marrones que forman anillos en las patas, el cuello y la cola.
Este félido tiene entre 36 y 52 centímetros desde la nariz hasta la punta de la cola y aproximadamente 20 centímetros de altura, con un peso de entre 1 y 3 kilogramos, de modo que su tamaño es incluso menor que el de un gato doméstico, detalla el portal Live Science.
Pero a pesar de su modesto tamaño y de su cara redonda, que puede inspirar ternura, se trata de un carnívoro y cazador despiadado que supera con creces en eficiencia a algunos de los felinos salvajes más grandes y temidos del planeta.
El gato patinegro mata, en promedio, entre 10 y 14 roedores o pequeñas aves, cazando una presa aproximadamente cada 50 minutos. De este modo, la tasa de eficiencia de este pequeño ‘asesino’ asciende a un 60%, mientras que el león suele atrapar a sus presas en apenas un 20 o 25% de los intentos. Los expertos explican este apetito insaciable con un metabolismo acelerado, necesario para que estos pequeños depredadores puedan mantenerse constantemente al acecho y llenos de energía.
El gato patinegro llega a recorrer más de 32 kilómetros durante una sola noche —la mayor distancia entre todos los félidos pequeños—, por lo cual fue especialmente difícil registrar en cámara a este animal en acción. Así, los autores del documental necesitaron colocarle al ejemplar filmado un collar con señal de radio junto con cámaras equipadas con lentes especialmente sensibles a la luz.