Hallazgo macabro
Tendido en el pavimento polvoriento, boca abajo y bañado con su propia sangre, producto de los múltiples disparos que recibió de sus verdugos, estaba el cuerpo del hombre de tez morena, cabello negro y 1,70 centímetros de estatura.
La víctima lucía un pantalón azul con una franelilla negra y rojo, identificada con el número uno, y solo se le observaron medias negras, puesto que no estaba calzado.
Le tiraron la cédula cerca de la cara
Muy cercano a él, en medio del charco de sangre y su boca, reposaba su cédula de identidad, la cual presuntamente fue dejada allí por sus ejecutores. Sin embargo, al cierre de esta publicación se desconocía la identidad del infortunado.
Los habitantes del referido lugar dieron parte a las autoridades, por lo que al lugar del hecho hicieron acto de presencia funcionarios de la policía de la localidad, quienes resguardaron la atroz escena, mientras los curiosos observaban el cadáver por largo rato.
Minutos después, los detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), llegaron al sitio para realizar las experticias y el levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado a la morgue forense, donde le practicaron la autopsia.
Los sabuesos del CICPC, a cargo de la investigación del caso, manejan como hipótesispreliminar el ajuste de cuentas.