El hombre a las 11:30 de la mañana se subió en uno de los postes del referido sector para colocarle un cable de alta tensión a un establecimiento comercial de la zona.
No tenía 10 minutos en su cometido, cuando en las alturas recibió una descarga eléctrica que lo lanzó contra unos estantes de hierros oxidados que se encontraban debajo del poste.
El estruendo alarmó a los comerciantes y compradores, quienes despavoridos corrieron y rodearon el cuerpo de Bracho, quien cayó al pavimiento después de caer sobre las mesas.
Los gritos y el llanto se apoderaron de unos de sus hijos menores, quien acompañó a su padre al trabajo sin imaginarse que lo vería morir. De inmediato, el infortunado fue traslado por trabajadores de la zona al Hospital Chiquinquirá, donde los médicos de turno certificaron su deceso.
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), acudieron al lugar del accidente para constatar la causa de la muerte, sin embargo los detectives a cargo del procedimietnto trasladaron el cadáver a la morgue forense de LUZ para la respectiva necropsia de reglamento.
Allí, sus deudos se abrazaban lamentando la pérdida de Bracho, el quinto de nueve hermanos, quien deja cuatro hijos en orfandad.