Tuberculosis consumen a los presos del retén de Cabimas

Publicado en » Cabimas, Salud
octubre 16, 2016
A las: 6:10 AM

“La dirección del Hospital Adolfo D’Empaire de Cabimas tuvo la iniciativa de realizar una jornada médica, pero la falta de recursos económicos, lo impidió. No hay dinero.  No se atendieron los dos casos de tuberculosis, a las 15 embarazadas, a quienes padecen enfermedades de transmisión sexual (gonorrea) ni a los reos con lechina. Esto es un desastre. Hay una superpoblación que impide la ubicación de los reos. Los hay por todos lados”, dijo una fuente penitenciaria.

El contexto es deprimente en el Centro de Arrestos Preventivos de la Costa Oriental del Lago. Hay reos que  desfilan en la parte frontal, se les ve en bermudas y sin franelas. Unos limpian y otros conversan. No hay control. Mientras que los enfermos se mezclan con el resto de la población penal.

Solo siete funcionarios, adscritos a la Policía regional, custodian a los mil 250 internos las 24 horas. Los amenazan constantemente. Somos permisivos, porque ninguno quiere perder la vida por ejercer autoridad. Los reos portan armamento de mejor calibre que ellos.

“Hay que ser permisivos. Cómo controlas si ellos son más que los policías y están mejor armados. Dentro de las instalaciones hay armamento, celulares, granadas, prostitutas, drogas y cervezas. Todos lo saben. No es secreto para nadie. Los presos salen, cometen sus fechorías y retornan, para ellos es mejor estar presos porque ninguna autoridad de seguridad los vincula con los delitos cometidos en las calles”, dijo una fuente, a quien lo mantendremos en anonimato por seguridad.

El cierre del Centro de Detenciones y Arrestos Preventivos El Marite terminó de colapsar al otrora llamado retén de Cabimas.  Provocó, a su vez, el incremento de las extorsiones, robo de vehículos y de residencias, especialmente en Cabimas. En los calabozos de los cuerpos policiales también pernoctan procesados penales. No hay espacio.

Los jefes policiales rechazan la entrada de otro detenido. Hay conflictos entre ellos y los jueces que asumen las causas. En Policabimas y la Policía científica hay 100 reos. En Polilagunillas y Polibaralt pernoctan una cifra similar. Los calabozos tampoco cuentan con las condiciones para mantenerlos por tiempo prolongado. La insalubridad no solo afecta a los procesados, también a los policías.

Proyecto engavetado

En junio de 2014 anunciaron la consolidación del proyecto de construcción del nuevo Centro de Arrestos Penitenciario, en Cabimas. Jairo Ramírez, secretario de Seguridad y Orden Público de Zulia en ese momento, indicó que solo esperaban por un terreno. Evaluaron uno en el sector Punta Gorda, al sur de la Costa Oriental del Lago,  para iniciar la ejecución de la primera fase. Lo inspeccionaron y del tema no hablaron más. Engavetaron el proyecto que alentaba a los vecinos del sector La Misión que claman por la urgente reubicación del recinto.

“En Punta Gorda han construido de todo, pero en sueños. Todos los proyectos incluyendo el nuevo cementerio municipal y el retén de Cabimas no se dice nada”, dijo un trabajador de la cámara municipal de Cabimas.

El anuncio lo hicieron cuando la población penitenciaria alcanzaba un poco más de 500 reos.  Actualmente hay mil 250, distribuidos en los pabellones A, B, C y  D, este último poblado por las féminas  que son 180, 15 de ellas embarazadas.

También hay dos áreas de aislamiento improvisadas que no superan un espacio físico de tres metros cuadrados. Allí pernoctan los internos de alta peligrosidad y en ocasiones los sancionados. Además está la sección para los policías que esperan juicio y  las oficinas del director policial, director administrativo, custodios, sala técnica, iglesia y enfermería.

La infraestructura la diseñaron para matadero de ganado, no como recinto penitenciario. Tiene muchas fallas arquitectónicas y de logística, incluyen las que colinda con una estación de servicio.

“Esto es una bomba de tiempo. A toda hora, los presos disparan al aire. Y si una bala impacta en la gasolinera? Estallamos todos. Eso sin contar que una bala perdida hiera a un vecino?, contó una vecina del sector La Misión.

Fugas y muertos

7 de abril. Se fugan 18  reos. Entre ellos pram del pabellón B, llamado Adrián José Rodríguez Gudiño y el segundo al mando, Sleitter José Leal Gutiérrez.

21 de junio. Riña deja dos muertos.  Ken Brayan Estrada Gutiérrez, de 23 años, y Jhon Deivis Becerra Rosales, de 25, quienes se encontraban recluidos en el pabellón C y en el área de aislados, respectivamente.

 

 

El único vehículo para el trasladao de reos a los tribunales está dañado.


laverdad

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