Es común que en la vida hayamos aprendido muchas cosas que, tiempo después, nos damos cuenta que eran mentira, o que simplemente estábamos equivocados y toda esa información era en parte o totalmente falsa. Son cosas, digamos, normales. Y más aún hoy en día, pues a través del internet nos llega todo tipo de información de procedencia dudosa, que nos llena de datos y cosas que a final de cuentas, si investigas un poco, resultan ser mentiras o simples engaños para atraer más visitantes.
1. los sentidos

Nos dijeron que son 5, pero no hay nada más equivocado que esto, pues tenemos entre 9 y 20 sentidos, como la termocepción (sensores de temperatura) o la nocicepción (noción del dolor).
2. La lengua capta distintos sabores en distintas de sus partes

Error. Los receptores de la lengua están sobre toda su superficie.
3. México es Centroamérica

No es cierto, hay más países en Centroamérica y, además, México forma más parte de Norteamérica.
4. Antes pensaban que la Tierra era plana

Según un gran estudio del escritor Umberto Eco “Todos los estudiosos de la Edad Media sabían que la Tierra era una esfera”. Esto se encuentra en su libro “Historias de las tierras y los lugares legendarios”.
5. Cristobal Colón y el descubrimiento de América

Es mucho más probable que antes hubieran llegado los vikingos, además de que ya había gente en América así que ya estaba en cierto sentido descubierta.
6. En la Edad Media a los 30 años ya eras un anciano

La esperanza de vida era más corta, sí, pero para nada te volvías un anciano a los 30 años.
7. Las pirámides de Egipto fueron hechas por esclavos

Según el periodista Jacinto Antón, las pirámides fueron construidas por trabajadores egipcios libres.
8. Los camaleones cambian de color para camuflarse

No, lo hacen más bien para comunicarse y buscar el apareamiento.
9. División entre reino animal y reino vegetal

Pensamos a menudo que sólo existen esas 2 divisiones, pero en total son 5: animales, plantas, hongos, protistas y monera.
10. No hay gravedad en el espacio

La hay y por eso todo en el espacio está, digamos, en orden, como el eje del planeta, la luna o los satélites. Más bien los elementos del espacio están en constante caída libre.


